Límites · Vínculos

Es más difícil con quien amas

Por Anaissa Ramón Chapa · Psicóloga clínica

Hay una frase de Harry Potter que se me quedó grabada. Al final del primer libro, Dumbledore se la dice a Neville, el que se atrevió a plantarse frente a sus propios amigos:

"Se necesita mucho valor para enfrentarse a los enemigos, pero aún más para enfrentarse a los amigos."

Dumbledore · Harry Potter y la piedra filosofal

Con los límites pasa exactamente eso. Decirle que no a un desconocido es relativamente fácil. Lo verdaderamente difícil es poner un límite a quien amas: tu pareja, tu mamá, tu mejor amiga, tus hijos.

Porque ahí entra el miedo real: que se enojen, que se decepcionen, que se alejen. Y preferimos tragarnos el límite antes que arriesgar el vínculo.

¿Cómo reconocer que necesitas poner un límite?

¿De dónde viene un límite?

Un límite no sale de la nada. Sale de algo que te importa: tu tiempo, tu descanso, tu cuerpo, tu forma de criar, tu dignidad. Por eso identificar el límite que llevas tragándote también te dice cuáles son tus valores.

Cuando algo cruza un valor tuyo, lo sientes como una invasión. Y ahí sí, toca poner el límite.

Pero hay otra cosa que casi nunca se dice cuando se habla de límites, y es igual de importante:

¿Límite o tolerancia?

No todo lo que incomoda necesita un límite. A veces lo que me molesta no es que alguien cruce algo mío: es que alguien hace las cosas distinto a como yo las haría. Cómo cría, cómo gasta, con quién sale, cómo vive su duelo. Y eso no me quita nada. No se resuelve con un límite. Se resuelve aprendiendo a tolerar.

Si cada diferencia la trato como invasión, termino pidiéndole a la gente que amo que deje de ser quien es. Eso no es un límite. Es control disfrazado.

La pregunta que lo aclara casi siempre: ¿estoy protegiendo algo mío, o estoy pidiendo que el otro deje de ser quien es?

La herramienta

Te la dejo para que la guardes. Es la que uso en consulta cuando alguien no sabe si lo que siente es un límite o una diferencia.

Herramienta: ¿límite o tolerancia?

Para hoy, domingo

Para esta semana

Esta semana en Instagram voy a estar hablando justo de esto: cómo poner límites con quienes más amamos, y cómo distinguir cuándo toca un límite y cuándo toca tolerar.

Cada domingo mando una carta como esta: una idea, algo de psicoeducación, y cosas concretas para hacer ese día y esa semana. Si quieres recibirla, suscríbete.

Quiero recibir los domingos