Herramienta · Regulación

Nómbralo

Lo que se puede nombrar, se puede regular. Recorre las palabras y toca las que se parezcan a lo que traes — mientras más precisa la palabra, más baja el volumen.

Toca las palabras que se parezcan a lo que sientes.

A esto se le llama affect labeling — etiquetado emocional. Investigadores de UCLA han mostrado que ponerle palabras precisas a una emoción reduce la activación de las zonas de alarma del cerebro: nombrar no es quedarse en la emoción, es empezar a regularla.

Por eso "me siento mal" alivia poco, y "estoy decepcionada y un poco avergonzada" alivia más. La precisión es la herramienta.